A propósito de este tweet, escribe una voz estudiantil:

«Es fácil opinar sobre la delincuencia cuando se mira desde el privilegio. Es de burgués pensar que los «valores» predominan ante la necesidad.
En un país como México donde se respira desigualdad, desempleo, salario mínimo, explotación y pobreza no me sorprende que los índices de delincuencia estén por los cielos.
41.9% de la población en situación de pobreza el año pasado según el CONEVAL. 7.4% de la población en estados de pobreza extrema y sólo el 21.9% se califica como *no vulnerable*
Súmale a esto que las condiciones del país solo le permiten a 3 de cada 10 mexicanos pobres salir de su clase social.
¿Y qué tal la educación? El 52% de hombres y mujeres de 25 a 34 años de edad se encuentran sin educación secundaria superior según la OCDE.
El problema no son «la falta de valores y las ganas de salir adelante» el problema es todo lo que ya mencioné, la desigualdad, las clases sociales, la falta de recursos.
Es gracioso escuchar y leer estos discursos de valores cuando de hecho quienes los difunden son quienes están en la clasificación de *no vulnerables*
Concluyo diciendo que un estado indiferente a las necesidades de su pueblo por seguir intereses ajenos al bienestar de los más vulnerables y beneficia solo a unos cuantos la empatía y el pensamiento crítico es lo menos que podemos hacer entre nosotros. Difundir estos pensamientos disfrazados de moral solo alienta [la intolerancia, la falta de solidaridad y la exclusión].»
Por: Karent Salvador Alejo. Estudiante de Licenciatura en Derecho de la UJAT-DACSyH, asistente de investigación de Instituto Prometeo para las Ciencias y las Artes, feminista.
